Cuidados de las prendas de lana Merino

PRENDAS MÁS DURADERAS

Aprende cómo lavar y cuidar tus calcetines y prendas de lana Merino

Conocer cómo lavar y cuidar sus prendas de lana Merino ayudará a un mejor mantenimiento, así como a reducir el impacto medio ambiental.

Como ya saben, la lana Merino es una fibra 100% natural de origen animal, por lo que su cuidado puede variar con respecto a otras fibras de origen vegetal, artificial o sintético. Actualmente, la lana Merino de alta calidad utilizada en prendas outdoor tiene tratamientos previos que permiten su lavado a máquina sin ningún problema.

Es importante que comprueben el etiquetado de instrucciones de lavado de cada prenda, pues dependiendo del tipo de lana y prenda su correcto mantenimiento podrá variar. A continuación daremos una guía general sobre las mejores prácticas para el cuidado de sus productos de lana.

La lana, en general, tiene propiedades antibacterianas de forma natural. Esta ausencia de bacterias evitará la aparición de malos olores o lo retrasará considerablemente. Menos olor significa que no tendremos que lavar nuestras prendas tan a menudo, ya que en la mayoría de los casos será suficiente con airear las prendas durante unas horas para devolverles su frescor inicial. Tras un uso continuado o cuando, por el tipo de actividad, la prenda tenga suciedad podremos proceder a lavar la prenda de la manera que indicamos a continuación.

Poner las prendas del revés

Aunque para algunas prendas o fabricantes no es necesario lavar las prendas del revés, ante la duda es mejor hacerlo de esta manera.

No usar lejía

La lejía destruye las fibras de lana.

Para el lavado a máquina

Usar el programa de lana/wool. Este programa debería seleccionar automáticamente una temperatura máxima de 30ºC o fría y un centrifugado corto y a bajas revoluciones. Una temperatura alta del agua podría encoger y dañar las fibras. En la medida de lo posible debemos utilizar detergentes para prendas delicadas o poco agresivos. Consultar siempre la etiqueta de instrucciones de lavado.

Algún tipo de prendas pueden requerir que sean lavadas exclusivamente a mano y con agua fría o templada.

Esta forma de lavar las prendas, siempre que se realice correctamente, será garantía para el mejor cuidado del producto. En cualquier caso, en la actualidad, la mayoría de prendas permiten el lavado a máquina.

No usar suavizante o acondicionador

Aunque este producto es de uso común en los lavados, debe evitarse para lavar la lana y toda la ropa técnica en general. Los suavizantes añadirán una fina película sobre la fibra lo que reduce su capacidad para controlar la humedad de forma natural y regular la temperatura corporal, además de ser un producto contaminante.

Secado

La mejor forma para el secado será al aire libre. Si es posible, colocar las prendas en una superficie plana (colgar la prenda mojada podría producir deformaciones) y dejar secar al aire libre. Si por motivos de espacio o climatológicas es necesario el uso de secadora, debemos comprobar si la prenda lo permite y secar a la menor temperatura y el menor tiempo posible. El secado al aire libre contribuirá a alargar la vida de las prendas y reducir el consumo de energía.

Planchado

Podemos planchar nuestras prendas de lana con la plancha a baja temperatura y del revés. En caso de que la prenda no sea 100% lana, deberemos comprobar la etiqueta de planchado en el supuesto de que no sea recomendable. En general, la lana produce pocas arrugas y si las colgamos en el baño con vapor será suficiente.
En este caso, salvo los calcetines, las prendas de Skaapherder estarán compuestas 100% de lana Merino. No obstante, nuestras prendas están concebidas para el uso real en la naturaleza y la aventura, donde no nos preocuparemos si la prenda tiene arrugas o no.

En resumen, el uso de lana en general y lana Merino en particular, reduce la necesidad de tener que lavar las prendas tan a menudo, al contrario de otras fibras que producen rápidamente malos olores. Ahorramos energía y colaboramos con el medio ambiente.

En caso de ser necesario podemos lavar a mano o a máquina con agua fría o templada y centrifugado corto y bajas revoluciones. No usar lejía ni suavizante y secar al aire libre y en posición horizontal si es posible. Sobre el planchado: los trekkers no nos preocupamos por las arrugas.

Sobre la aparición de bolitas o pilling en nuestras prendas

La formación de bolitas o pilling es un proceso natural que ocurre cuando las fibras más cortas de lana u otras fibras se abren camino hacia la superficie. Al contrario de lo que se suele pensar, la aparición de pilling no significa que la lana que compone la prenda sea de inferior calidad, al contrario, demuestra que la fibra es natural y no ha sido mezclada con sintéticos para abaratar costes.

Suele aparecer normalmente en las zonas de mayor abrasión y al principio de su uso. En condiciones normales, si se elimina en las primeras semanas de uso, su sucesiva aparición se debería reducir, pues las fibras sueltas ya se habrían liberado. Si no le molestan estas bolitas y prefiere dejarlas, en ningún caso perjudicará la estructura o funcionalidad de la prenda. Tanto la longitud de la fibra, como el tipo de hilado al que se someta la lana, hará que sea más o menos proclive al pilling.

Consejo bonus extra para calcetines.

Si quiere dar un poco de vida extra a tus calcetines, a la hora de guardarlos o almacenarlos recomendamos simplemente doblarlos.

Es común guardar los calcetines enrollando la parte superior de uno sobre otro haciendo una especie de pelota. Esto produce un estiramiento continuo e innecesario de las fibras elásticas que componen el calcetín; que, con el tiempo, hará que las fibras pierdan su elasticidad y se “den de sí” más rápidamente.

Almacenar los calcetines en plano o simplemente doblados uno sobre otro, hará que las fibras se relajen y que el calcetín se mantenga en su forma original por más tiempo.

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